31.5.10

Agradecimiento a Virginia Hanglin

Y a todo su equipo por la nota acerca del PACO y la película de Diego Rafecas, gracias a todos y a Liliana Varani siempre.

28.4.10

DIPLOMATURA PREVENCION DE ADICCIONES EN ROSARIO 2010

OBJETIVOS: Capacitación y formación en cultura preventiva en adicciones. Se hace indispensable que, las instituciones de la comunidad sean capaces de afrontar los nuevos desafíos de la hora actual, reflexionando en este caso sobre las problemáticas del contagio adictivo y sus consecuencias sobre los escenarios laborales, sobre la necesidad de contar con modelos de gestión para enfrentar esta problemática y además profundizar experiencias. La Asociación Civil CONOCER Y PREVENIR y GRUPO CP como instituciones simultáneamente generadoras de conocimientos y activamente insertas en su medio profesional y empresarial, convergen en esta preocupación, encaminada a la formación de nuevos perfiles profesionales en la prevención de adicciones en los medios laborales y comunitarios, para lo cual es preciso delinear programas de formación adaptados a las necesidades específicas de las organizaciones laborales y sociales. La Diplomatura en Prevención de Adicciones surge como respuesta a estos requerimientos de profesionalización, y cuenta con el aval especializado del CAPLA, Centro Argentino de Prevención Laboral en Adicciones. PROGRAMA EN CAPACITACIÓN EN PREVENCIÓN DE ADICCIONES: CAPACITACIÓN PERSONAL con modalidad Semi Presen-cial con apoyatura de CAMPUS VIRTUAL E-DUCATIVA (sistema destacado para la enseñanza on-line). Entrega de material, publicaciones, newsletters, entre otros soportes educativos. Cuenta con el aval del Centro Argentino de Prevención Laboral en Adicciones CAPLA y Grupo CP. PERFIL DEL EGRESADO: El egresado de la Diplomatura en Prevención de Adic-ciones de la Asociación Civil CONOCER Y PREVENIR y GRUPO CP, podrá desempeñarse en el ámbito de la gestión laboral o comunitaria en su función en las organizaciones laborales o sociales como un Agente Preventor, con capacidad de generar iniciativas y animar procesos preventivos y de tratamiento en adicciones. PLAN DE ESTUDIOS 1. Problemática global en materia de Adicciones. 2. Desarrollo sostenible, salud mental y calidad de vida. 3. Bases bio-psico-sociales de las adicciones. 4. Fundamentos de la prevención. 5. Aspectos básicos de la intervención. 6. Psicología y desarrollo de la personalidad de alto riesgo. 7. Legislación en materia de drogas. 8. Familia y adicciones. 9. El Mundo Laboral. 10. Tratamiento en Adicciones. El arancel de la Diplomatura incluye: // Conocer y Prevenir - Manual de Prevención de Adicciones en el Ámbito Laboral (Un enfoque multidisciplinario). // Material de lectura y capacitación. // Certificados. Staff Docente: Lic. Alejandra Sassone, Dr José Contartese, Dra. Ana Caporalini Yennerich, Dra. María Emma Pafundi, Dr. Hector Davi, Lic. María Mas Vélez, Dr. Ernesto González, Lic. Laura Gerberg Lic. en Pedagogía Social Analia Strifezza, Lic. en Pedagogía Social Adela Refosco, Lic. Claudia Galatti, Dr. Germán Oviedo, Dr. Rodolfo Roullier, Dr. Ariel Sassia. Se dictará la Diplomatura con modalidad Semi Presencial con apoyatura de CAMPUS VIRTUAL, siendo complementarios uno del otro. Los inscriptos recibirán materiales desde la 1ra clase de la Diplomatura. Las vacantes son limitadas. Se trabajará con tutores "on line", y se deberá presentar un trabajo final -con defensa del mismo- para acreditar la Diplomatura. Calendario de Clases 12 y 26 de Mayo 09 y 23 de Junio 07 y 21 de Julio 11 y 25 de Agosto 08 y 22 de Septiembre 06 y 20 de Octubre 03 y 17 de Noviembre 15 de Diciembre Consultas Metodológica y Académicas capacitacion@grupocp.com Día, horario y lugar de cursado A partir del miércoles 14 de abril de 2010 de 14:30 a 17:00hs. 16 Clases quincenales y presenciales (más sistema online) Dictadas en Salón Sol - Salta 1950 - Ciudad de Rosario Inscripción e Informes Lunes a Viernes de 9:00 a 18:00 hs. GRUPO CP Avda Pellegrini 1772 - 2000 - Rosario (SF) Tel. (0341) 440 6882 - (0341) 449 6804 Servicio pago compartido: +54 0810 888 7 888 FUENTE: www.grupocp.com

30.3.10

DIPLOMATURA EN PREVENCION DE ADICCIONES EN EL AMBIRO LABORAL 2010 DOSUBA-Grupo CP y CAPLA

Inicia 15 de Abril 18 hs, Aula 20, Escuela de Salud Pública UBA, Uriburu 860, CABA Frecuencia Quincenal + Campus Virtual Tel: 011 52520816 / 0810 888 7 888 / Lunes a Viernes 11 a 17 hs. capacitación@grupocp.com www.grupocp.com Entrega de Certificados 18 clases Problemática global en materia de adicciones Desarrollo sostenible, salud mental y calidad de vida Bases bio-psico-sociales de las adicciones Fundamentos de la prevención Aspectos básicos de la intervención Psicología y Desarrollo de la personalidad de alto riesgo Legislación en materia de drogas Familia y Adiccionesb El mundo Laboral nTratamiento de las Adicciones Docentes: Dr. Ernesto González, Lic. María Mas Veles, Dra. Ana Caporalini, Lic. Laura Gersberg, Dr. Guillermo Fernandez, Dra. Emma Pafundi; Dr. José Contartese Gracias por Difundir

27.7.08

Víctimas del Vaciamiento/Psicopatología y Abordajes

Como criterio preliminar a las siguientes reflexiones acerca de la psicopatología de las toxicomanías, sostenemos que la adicción es un punto de llegada, el fin de un largo y complejo proceso extendido en el tiempo.El inicio de este exitoso recorrido, se ubica en el logro de la falla en la construcción de la identidad del sujeto.A esta condición fundamental y sobre la cual nos referiremos oportunamente,se le suman otras no menos determinantes: la posibilidad y características del encuentro con la sustancia, la posición del sujeto futuro, toxicómano en cuanto al desafío a la Ley, las vicisitudes de la interna familiar, y el medio adictivo social.Desde el punto de vista del desafío a la Ley, lo que se juega, en una primera aproximación al tema, es la noción de conflicto la cual nos remite a la de síntoma.Entendemos el conflicto, como una cuestión de intereses en pugna, y al síntoma como el resultado de la negociación de las partes, una peculiar forma de consenso.El primero en trabajar la noción de síntoma en el ámbito social fue Karl Marx y lo hizo con relación a la plusvalía.Luego Freud conceptualiza el síntoma como un conflicto con el deseo inconsciente.¿Cómo se expresa entonces en lo social?. Se expresa en el tropiezo entre normas y leyes.El conflicto psíquico se manifiesta en el dolor de vivir y la droga es un apaciguador efímero, provisorio, exigente y a la larga ineficaz. A modo de introducción, señalamos algunas motivaciones iniciales del consumo de drogas: calmar un malestar físico, búsqueda de ensoñación pasajera como forma de romper la monotonía de una existencia insatisfecha, como antidepresivo y antiinhibitorio, entre otras que seguramente se podrían agregar.En estos términos se puede entender aquello que los adictos no se cansan de decir, “con la droga está todo bien”. Y si con la droga está todo bien, la droga más que un problema, es una solución, un albergue transitorio. Los modelos promovidos como paradigmas del éxito social generan la banalización de la existencia, un radical vaciamiento de sentido, y la estrategia para asegurar la supervivencia impone como condición el redoblamiento de la alienación de la identidad. Podríamos decir, parafraseando al grupo Hermética, que los adictos son víctimas del vaciamiento. A la vez, los adictos encarnan un vacío, vacío de ilusiones, de proyectos, de palabras. En este vacío, fuente de angustia inenarrable, las drogas toman la palabra: la capturan, colonizan y esterilizan neutralizándola. Quienes trabajamos con adictos hemos podido comprobar en innumerables oportunidades, que ante el vacío de sentido, lo que domina la escena, es la descarga cinética. Como en una particular forma de afasia, el adicto gesticula su desesperación, forzando sus palabras atragantadas hasta el borde del silencio absoluto.Aquella verdad de Perogrullo de la clínica que dice que, aquello que no se habla se actúa, adquiere el dramatismo de un acto urgente, imperioso, impostergable y muchas veces irreversible.A la lógica infraverbal del adicto, como expresión de la incapacidad de trasmitir el mensaje de su angustia, angustia inenarrable decíamos antes, el tóxico toma la palabra, trasvistiendo el sinsentido en un vertiginoso silencio poblado de actuaciones desesperadas y desesperantes.La marcas de este anonadamiento se leen en el cuerpo del toxicómano, tal como lo describiera magistralmente Franz Kafka en su cuento "En la Colonia Penitenciaria".A la vez pareciera que el cuerpo es reconocible como propio sólo y a partir de las escoriaciones, heridas, tatuajes e inscripciones auto producidas como el acto de posesión de un bien hasta entonces ajeno.Tal vez esto explique en parte, el porqué de la falta de reacción ante el previsible dolor que en los frecuentes rituales auto punitivos, como el tajeado de brazos o el apagado de cigarrillos sobre el cuerpo, nuestros pacientes parecen no experimentar.Si el Yo es una superficie corporal, habría que rastrear entonces las modalidades de su conformación.Los movimientos en la constitución del Yo, como una de las instancias psíquicas del sujeto, responden a una dialéctica de identificaciones.Se puede entonces afirmar que uno de los nódulos de la problemática de las toxicomanías está en cómo funciona este movimiento dialéctico, para que alguien pueda convertirse más tarde, tal vez en un adicto.El Yo del Sujeto se constituye a imagen y semejanza de un Otro.Este verdadero acto de nacimiento del individuo como tal, es decir, ya fuera de la existencia fusional y por lo tanto indiferenciada que componía con la madre, no recorre una secuencia ni lineal ni universal.Desde el psicoanálisis se explica la imposibilidad de salida de esta fase fusional en las psicosis. Es Olievenstein, el que señala los avatares del futuro toxicómano en el curso de este proceso, en el que estaría a medio camino entre, una fase del espejo lograda y la consiguiente individuación, y una fase del espejo imposible. Continuando con la ficción del espejo, el júbilo del descubrimiento anticipatorio de un sí mismo "propio", fue interrumpido por el estallamiento de la superficie donde se leía este festejo. La fiesta se terminó sin aviso. Y de forma violenta, además. Y lo que se ve entre los restos del espejo estallado son fragmentos de una imagen rota e inconclusa. Del reconocimiento al estallido y viceversa, se moverá el futuro toxicómano intentando vanamente repatriarse a ese paraíso perdido. La fiesta de la que fue expulsado. Una de las formas de esta ilusión será convertir a la sustancia en una suerte de masilla que logre reconstituir la tersura de aquella añorada y mítica superficie espejada. Objeto transicional devenido fetiche, la droga funda un lugar para el Ser del sujeto. El acto de drogarse será una y otra vez un intento, fallido desde el origen, de reintegrarse.Y el Nirvana al cual se cree retornar, bajo la mascarada de un flash, es la trampa mortal y silenciosa a la cual debemos proponer alguna mitología. Este intento se da en dos tiempos, la proposición, como un juicio de atribución y la desmitificación como juicio de existencia, que posibilite una ec-sistencia en términos de Heidegger, el acceso a una singularidad excéntrica, esto es, tendiente a promover un emplazamiento posible que sea extraterritorial respecto a un Yo Ideal. Aquí se trazan muchas veces, los fracasos de la clínica: Si el Yo Ideal es una utopía, una práctica que plantee como criterio de rehabilitación la inmersión del Sujeto en un Yo Ideal Universal no puede sino reinstalar un circuito dilemático, el laberinto en el que ya está el adicto. Y más, ahora su inermidad fue reforzada por una ortopedia al servicio del simulacro. Se trata de un sujeto libre de drogas, no de deseo, ni de ideales. Porque, ante una Ley esencialmente perversa, en tanto promueve la incesante repetición de la renegación, y aloja el acto compulsivo como un inevitable e ilusorio intento reparatorio, el desafío es una maniobra vital de preservación que abre un universo de posibilidad al Ser. Tal vez entonces, más que en transgresión se pueda pensar en alternativa. Posicionar un tratamiento posible de las adicciones, desde la consideración de esta alternativa, es también un desafío. Un desafío y no una garantía.

8.11.07

Paco, Extasis y medios de comunicación

Resulta interesante ante el advenimiento de las fiestas de egresados, festivales raves, vaciones, los medios, arremeten con el tema del abuso de alcohol, y drogas, como si se tratra de un tema estacional, como parte de una agenda inevitable, a esta altura del año, como el precio de las carpas en la costa, los futuros cortes de luz en la temporada de verano, y las peleas de cartel en los teatros. Los organismos responsables, de prevenir, y asistir, hacen su balance anual, publican estadísticas, como cronistas ajenos a su propio deber de funcionarios. Repito Prevenir y Asistir. Los especialistas mediáticos reaparecen para fortalecr su imagen de voz autorizada que llena sus consultorios e instituciones. En el medio, sufrientes padres autoconvocados y manipulados. Y sobretodo personas que consumen, que no reciben más que la mirada paralizada de funcionarios, y ciudadanos. Sería oportuno,que además de relatar el fracaso de las políticas asistenciales, ya que las preventivas no existen, hagan su trabajo.

9.10.07

Supervisiones Clínicas

A todos aquellos interesados en supervisiones clínicas individuales, grupales y/o institucionales Consultar enviando email a
Gracias a todos!

22.9.07

Gracias a la Universidad Nacional de Córdoba y a la UBA

Por considerarme para la Investigación y Cuestionario acerca de la Práctica Profesional. El mismo trata acerca de las posiciones a tomar por los profesionales del area de Salud ante situaciones dilemáticas y toma de decisiones ético-clínicas. Mi apoyo y deseos de éxito a la Investigadora Lic. Eliana Bacile y Equipo.

17.9.07

Agradecimiento

Una vez más agradezco a los periodistas del Diario Perfil por la nota que me hicieran acerca del uso de Pasta Base de Cocaína en niveles medios y altos de la sociedad, desandando el mito del PACO como la droga de los pobres.

21.7.07

FM GRAFICA GRACIAS!

Hoy quiero agradecer la calidez, curiosidad y compromiso de Analía Averbuj y Facundo Carman de FM Gráfica 89.1 y de la Radio de las Madres de Plaza de Mayo, la invitación que me hicieran para hablar en el programa El Corso Emplumado. Cuentan con mi apoyo para lo que necesiten, siempre, y a poner esa maravillosa murga de pie una vez más!!!, Laura

16.7.07

Adicciones y Sexo

Las adicciones parecen solo ser consideradas como tales, a partir de una sustancia, y especialmente si dicha sustancia es ilegal. Considero, además de la sustancia,a la forma particular de relación, que cada persona, establece con la misma, y entonces el abanico se abre. Qué lugar ocupa en nuestras vidas, qué viene a satisfacer, acallar y/o calmar, para qué sirve, qué permite evitar, de qué nos protege. Un sinfín de fantasías se asocian a las sustancias y a nuestra vinculación con ellas. Las personas adictas, esperan que algo, una sustancia por ejemplo, venga a resolver mágicamente lo que se presenta complicado, inaccesible, lejano, peligroso, o directamente insoportable. Así el ludópata, entregará jirones de dignidad en pos de un paraíso sin esfuerzo, tan real como un oasis en el Sahara. Sexo, drogas y rock and roll, un viejo enunciado lleno de promesas glamorosas y realidades patéticas. La comida puede generar la más civilizada, pero no menos invalidante, de las adicciones. Recordemos la repercusión de la película Como agua para chocolate, un envidiable festín amoroso, en todos los sentidos. Pero, las exigencias de la escena de actual, vaciaron de sensaciones la entrega amorosa servida a la mesa. Las redondeces ya no son signo de voluptuosidad, delatan exceso, descontrol, y sobre todo insatisfacción sexual. El imaginario popular no ahorra en crueldades a la hora de explicar las causas de este superávit. Entonces lo que surge, en el mejor de los casos, es el sexo gourmet, una forma cool de nombrar poco sexo. La carrera armamentística contra la vejez, no se detiene hasta lograr la irrealidad más delatora. Este sintético recorrido, pretende presentar uno de los ejes más irreductibles y pregnantes en la problemática de las adicciones: El poder ilusorio que provee la sustancia y/o situación tóxica. Volver a tener, tener lo que nunca se tuvo, mantener lo que ya no está, garantizar el paraíso. Y si de paraíso hablamos, sabemos desde el principio de los principios, que es el espejismo más seductor, inquietante, insostenible pero irrenunciable de las utopías humanas.

AGRADECIMIENTO

Quiero agradecer a la Sra. Graciela Borges y su encantador equipo, la nota que con enorme calidez, entusiasmo, curiosidad y sincero interés, me realizaran hoy en FM La Isla 89.9. También a la Lic. Susana Bello Díaz, por su inagotable y contagiosa vitalidad Muchas gracias para todas ustedes y nos estamos escuchando.

14.1.07

PBC la nueva vedette en asistencia de toxicomanías

Empiezo a relatar, mi experiencia profesional, con pacientes que hacen uso de la nueva vedette en el ámbito de las toxicomanías, la base, según el argot de los consumidores, Pasta Base de Cocaína, el PACO, para el resto. Algunos principios, mitos, clichés académicos, El PACO es la droga de los pobres, ya no es así, mis pacientes son personas de clase media alta, hijos de profesionales, y empresarios, con educación secundaria en instituciones privadas bilingues, habituados al uso cotidiano de nuevas tecnologías, pertenecientes a hogares donde la pc , estaba antes que ellos nacieran, internet es parte de la canasta básica, como los cereales,los celulares, el cable,el iPod, los dvds y el aceto balsámico. Son adolescentes y adultos jóvenes, bien comidos, educados, vestidos, integrados socialmente a redes y comunidades urbanas de acuerdo a sus intereses. Cómo trabajar con ellos, fue un desafío, y planear un tratamiento un recorrido, que empezó por conocerlos, saber qué cosas les interesan, qué es lo importante, cómo se divierten,qué les aburre, en qué creen, cómo se contactan, qué miran en TV, sus películas,música, qué ropa los identifica, qué disfrutan comer, entre otras cosas. Así fueron surgiendo nuevas preguntas, estrictamente clínicas, y solo para comenzar: puede ser igual el abordaje para estos consumidores con dentadura completa que para jóvenes cuyas familias se alimentan gracias a un plan social, definitivamente no. La suma de prejuicios y generalizaciones el fundamento originario del fracaso de cualquier tratamiento y para cualquier población, y de eso seguiré contando

10.12.06

Marginalidad y los Nuevos Discursos: La Generación X

Se trata de sobre volver sobre ciertas cuestiones de vieja data que actualmente, son semantizadas de acuerdo a los nuevos contextos, discursos y escenarios. Existe un desafío demográfico de compleja resolución. No se espera que la civilización se estabilice antes del siglo 22, cuando se llegue a una población de alrededor de 11. 600 millones de habitantes en el planeta. El desastre previsto se está convirtiendo en realidad. El pensar explicaciones esencialmente humanas para los fenómenos colectivos, no es ajeno a estas circunstancias y revela amargamente desde el fin de milenio, el retorno a las vastamente conocidas conflictivas que las nuevas tecnologías ideológicas y modelos mentales no alcanzaron a resolver. Se trata de abordar la brutal expansión, que en estos últimos años ha cobrado una visibilidad notable debido al fracaso de las gestiones tendientes a contener a grupos poblacionales altamente estigmatizados entre ellos, los jóvenes marginales y adictos, aquellos con los que trato desde 1989, y cuya situación no ha variado al menos en las tres últimas décadas. Aquellos para los cuales la agenda mundial no prevé una habilitación e inserción en el ámbito de los intercambios sociales, aquellos para los cuales ya no hay un lugar en el mundo. Y frente a esta situación la reacción de autoconservación puede imaginarse y ya sucede, lejana de ser pacífica. La pobreza, las necesidades básicas insatisfechas en todos los órdenes, la desocupación, la pérdida de la dignidad y la falta de espacio social y ambiental, minan los mecanismos de conductas racionales tanto en los no incluidos como en aquellos llamados a conducir este proceso, cuyo perfil dilemático, promueve acciones previsiblemente desesperadas. Es incluso hasta posible suponer que se intenten métodos de evitar la expansión demográfica de carácter violento y coercitivo. El control de la natalidad y no la planificación familiar, es un acto arbitrario y manipulativo. El SIDA, como las guerras prefabricadas son una estrategia siniestra pero más eficaz. Quiero dejar aclarado que no es ni remotamente mi propósito, establecer alguna forma de taxonomía lombrosiana con aroma a chucrut. Decía, entonces que en los últimos treinta años se han escrito infinidad de libros y artículos sobre la marginalidad. Los diagnósticos se presentaron en términos de exclusión social, la cual progresivamente, iba degradando la vida de un número cada vez mayor de individuos. La desintegración del aparato productivo con su correlativa alza en las tasas de desocupación, sigue siendo el caldo de cultivo que alimentan estas hipótesis. Sin embargo, la marginalidad es un concepto paradójico. El contacto con los llamados Chicos de la Calle plantea la cuestión de la marginalidad como un imperativo que altera los tiempos lógicos: la exclusión está en el origen. De lo que se trata es de la imposibilidad de acceso como premisa. El problema es la inclusión. Los hijos de los excluidos son los no incluidos de hoy. Años después cientos de miles de adolescentes, que no tuvieron el privilegio de pertenecer, sólo obtienen su status legal a través de un delito que los legitima. Solos en la madrugada pierden su condición de N.N. en una comisaría. A esa hora el registro civil está cerrado. Para muchos, la existencia social es el resultado de un operativo policial. El ingreso en La Tumba (Instituto de Menores en el argot de este conglomerado social) sostiene burocráticamente la inscripción y la pesadez insoportable de ser ahí y sin zapatos de goma. Algo más que filosofía barata, diría alguien que los prejuicios hacen recomendable no citar. De ahí en más un universo de restricciones se abre, la ley de la calle como la supervivencia del más apto, procesa la selección. La imposibilidad de retorno a lo presocial informa de la Naturaleza de la Cultura. En este fin de milenio muchas preguntas flotan, mientras masas de jóvenes se ahogan en las incertidumbres intelectuales de los decisores. “Estamos en el fin de siglo y en la Argentina. Luces y sombras definen un paisaje conocido en Occidente, pero los contrastes se exageran, aquí, por dos razones: nuestra marginalidad respecto al primer mundo (en consecuencia muchos procesos cuyos centros de iniciativa están en otra parte) y la encallecida indiferencia con que el Estado entrega al mercado los distintos niveles de gestión social, sin plantearse una política como contrapeso. Como en otras naciones de América, la Argentina vive el clima de lo que se llama la posmodernidad en el marco paradójico de una nación fracturada y empobrecida”. Dice Beatriz Sarlo “Hoy, las identidades atraviesan procesos de balcanización; viven en un presente desestabilizado por la desaparición de las certidumbres tradicionales y por la erosión de la memoria; comprueban la quiebra de normas aceptadas, cuya debilidad subraya el vacío de valores y propósitos comunes. La solidaridad de la aldea fue estrecha y, muchas veces, egoísta, violenta, sexista, despiadada con los que eran diferentes. Esa trama de vínculos cara a cara, donde principios de cohesión premodernos fundaban comunidades fuertes, se ha desgarrado para siempre. Las viejas estrategias ya no pueden soldar los bordes de las nuevas diferencias... si en el pasado, la pertenencia a una cultura aseguraba bienes simbólicos que constituían la base de identidades fuertes, hoy la exclusión del consumo vuelve inseguras todas las identidades”. Alain Touraine se refiere a la posmodernidad sosteniendo que la disociación de la economía y la cultura conduce o bien a la reducción del actor a la lógica de la economía globalizada, lo que corresponde al triunfo de la cultura global o bien a la reconstrucción de identidades no sociales, fundadas sobre pertenencias culturales y ya no sobre roles sociales. Cuanto más difícil resulta definirse como ciudadano o trabajador en esta sociedad globalizada, más tentador es hacerlo por la etnia, la religión, o las creencias, el género o las costumbres, definidos como comunidades culturales. Se busca así una identidad cultural a partir de comunidades que detentan rasgos comunes. No es el fin del Sujeto sino una mutación del mismo. Una mutación que no puede sino ser comunitaria y cultural. Estoy firmemente convencida que aún en la sociedad posmoderna el Sujeto con sus particularidades no desaparece. Llegamos así a preguntarnos por la identidad individual y social en la posmodernidad. Qué es lo verdaderamente contemporáneo en los vínculos que se entablan entre la identidad propia y la sociedad. Nos enfrentamos hoy a una paradoja en la subjetivación, por una parte es la supuesta desaparición del Sujeto que pierde los anclajes de su identidad sumergido en las modas y el consumismo, la inmediatez y la superficialidad. Los cambios en la organización social que ocurrieron en décadas recientes parecen ser inabarcables. La globalización, los sistemas de comunicación transnacional, las nuevas tecnologías de la información, la industrialización de la guerra, el colapso del socialismo soviético, el consumismo internacional: los procesos de desterritorialización en general, nos interrogan acerca de cuáles son las relaciones entre los cambios en el nivel de las instituciones sociales y la vida cotidiana y cómo afectan los procesos sociales las instancias personales. No será oportuno empezar a pensar el entrecruzamiento entre lo individual y lo institucional. Si la posmodernidad refunda una sociedad a partir de un mundo caótico y multidimensional, la globalización de las comunicaciones desemboca en una proliferación vertiginosa de discursos. Se abre un camino para la liberación de las diferencias. El Sujeto parece entrar en una deriva. Más allá de cualquier comprobación basada en el marketing de los discursos sociológicos en boga, los conflictos que afectan a los seres humanos se nos presentan perennes al recorte de una mirada finisecular. Es cierto que los modelos promovidos como paradigmas del éxito social generar la banalización de la existencia, un radical vaciamiento de sentido, y la estrategia para asegurar la supervivencia impone como condición el redoblamiento de la alienación de la identidad. En el caso que más conozco los jóvenes marginales y adictos, podríamos decir parafraseando al grupo Hermética, que son víctimas del vaciamiento. A la vez, los adictos encarnan un vacío, vacío de ilusiones, de proyectos, de palabras. Como en una particular forma de afasia, el adicto gesticula su desesperación, forzando sus palabras atragantadas hasta el borde del silencio absoluto.

Como diría el novelista canadiense, Douglas Coupland, en su libro Generación X: “X es el símbolo de la indefinición por excelencia, y así se perfila toda una generación. X es la forma de nombrar el vacío: vacío de ilusiones, de proyectos, vacío de historia, pasión, deseo, un vacío tan estéril...”. Envidia demográfica es el rótulo que Coupland, cuyo antecesor literario y temático puede rastrearse en la novela acerca de los 80’, Amercican Psycho de Easton Ellis, aplica a este sufrimiento extendido a la juventud de los noventa. Otra prueba de esto es también la brillante y reveladora Nación Prozac de Elizabeth Wurtzel. Más cerca la película de Aristarain, Martín (H) toca el tema de la sensación de vacío de otro miembro de la Generación X. Lo que quiero dejar claro es que la Generación X está en Montreal, Boston, Merlo, Fuerte Apache, Ruanda, Sarajevo, Kosovo, San Isidro, Berlín o Budapest. La Generación X está globalizada. Y creo que este hecho no es demográficamente una coyuntura menor. No sólo no se trata de una cuestión menor, es también un destino trágico, desde cualquier perspectiva que se pretenda analizar. Pero eso no se está considerando seriamente y las consecuencias parecen no contar con demasiado espacio en la agenda de este fin de milenio. “El principio del exterminio no es la muerte, es la indiferencia estadística”. (4) Volviendo al inicio, sostengo que la así llamada Generación X, demográficamente está en estado de completa virtualidad, ni siquiera cuentan con un anclaje para ser incluidos en alguna estadística no estigmatizante, sólo son visibles públicamente a través de actos defensivos de transgresión con el objeto demostrar que existen, que son, aún fuera de los modelos socioeconómicos para los cuales son tan sólo un grupo para el cual se diseñan políticas de control social, para tranquilizar las conciencias de los funcionarios políticamente correctos y acallar los temores de los que sí han logrado pertenecer a la sociedad que prioriza desesperadamente lo arduamente obtenido. Teniendo en cuenta todo lo expuesto mi opinión es francamente poco optimista, no veo que las eventuales respuestas estén en sincronía con la urgencia de la crisis. No me es posible percibir acciones al menos paliativas del sufrimiento de enormes grupos sociales cruelmente expuestos a planes que distan de valorar el perfil humano en juego. Más bien lo que impresiona es una profundización del desamparo y abandono de millones de seres que perecerán irremediablemente victimizados por la falta de oportunidades, la inequidad, y el escaso interés en su supervivencia debido a que son funcionalmente innecesarios, no hacen falta, sobran. Quisiera honestamente ser prospectivamente menos escéptica y creer verdaderamente que es posible salir, como diría Borges, de la terca neblina en que parecen deambular los así llamados Gestores Sociales. Quisiera creer aquello que el sujeto se rescata como proyecto, no es sólo parte de una retórica oportunista. La caída en el tiempo, el tan rimbombantemente anunciado fin de la Historia, la ingenua creencia de la muerte de las ideologías y el imposible ideal de la objetividad en las ciencias sociales, son la muestra más inobjetable de un presente despiadado y el preámbulo de una muerte anunciada. En las actuales contingencias, el holocausto de una Generación más allá de la enunciación ininterrumpida de propuestas moralmente irreprochables, suena considerando la realidad de los posibles escenarios, por lo menos un acto de cinismo. Sin reparar en la recuperación de las utopías, de los valores dignificantes de las personas, de la potencia creadora de las comunidades, el no future de los punks, será el cadalso en que una vez más, otra generación será inmolada. Espero con toda mi esperanza, equivocarme.

8.12.06

La Ley de la Calle /Página/12 , año 1992....2006

En el año 1992, la directora de la Sección Psicología de Diario Página /12, Claudia Seltzer, invitó a un grupo de profesionales dedicados largamente, a temas que tienen que ver, con la infancia y adolescencia en situación de desventaja social, y entre los cuales me encontraba, junto a la Lic. Zacarias, a la avant premiére en el cine Libertador,de la película Las Tumbas, basada en el libro homónimo de Enrique Medina. A 14 años de ese artículo, este fue mi aporte, publicado entonces, luego de ver el film. En los últimos treinta años se han escrito infinidad de libros y artículos sobre la marginalidad. Los diagnósticos se presentaron en términos de exclusión social, la cual progresivamente, iba degradando la vida de un número cada vez mayor de individuos. La desintegración del aparato productivo con su correlativa alza en las tasas de desocupación, sigue siendo el caldo de cultivo que alimentan estas hipótesis. Sin embargo, la marginalidad es un concepto paradójico. El contacto con los llamados Chicos de la Calle plantea la cuestión de la marginalidad como un imperativo que altera los tiempos lógicos: la exclusión está en el origen. De lo que se trata es de la imposibilidad de acceso como premisa. El problema es la inclusión.Los hijos de los excluidos son los no incluidos de hoy. Treinta años después cientos de miles de adolescentes, que no tuvieron el privilegio de pertenecer, sólo obtienen su status legal a través de un delito que los legitima. Solos en la madrugada pierden su condición de N.N. en una comisaría. A esa hora el registro civil está cerrado. Para muchos, la existencia social es el resultado de un operativo policial. El ingreso a La Tumba sostiene burocráticamente la inscripción y la pesadez insoportable de ser ahí y sin zapatos de goma. De aquí en más un universo de restricciones se abre, la ley de la calle como la supervivencia del más apto, procesa la selección. La imposibilidad del retorno a lo presocial informa de la naturaleza de una cultura. Muchos de los chicos con los que trabajamos recorren esta secuencia. A veces, entonces, se trata más de habilitación que de reinserción. La tarea se inicia desde lo psicoeducacional. Primero habrá que calmar el frío y el hambre. Comienza el arduo intento de trasmitir hábitos primarios y un cierto orden que facilite el camino desde un pensamiento concreto a la adquisición de nociones abstractas. Las dificultades son muchas, los déficits alimentarios, a veces asociados al consumo de tóxicos que suelen ser paliativos contra la vigilia hambrienta, se traducen en escasez de recursos simbólicos, esto es, entre otras cosas, menor capacidad para aprender. Pero éste no es el único obstáculo. Sobre todo tener en cuenta que, cuando se filma La Peste, se estrenan Las Tumbas.

30.11.06

De la Muerte no se habla 1998-2006

En 1998 el Diario Página /12, me publicó este texto que a casi 10 años y con motivo de conmemorarse maña otro Día Intenacional de lucha contra el SIDA, resulta oproviosamente vigente.
Voy a reproducir dicho texto, con los agregados que el transcurso del tiempo ameritan y especiales agradecimientos al Dr. Eduardo Moreira y a la Lic. Beatriz Zacarías
Decía en 1998 y ahora:
La práctica clínica con adolescentes, toxicómanos y portadores de HIV plantea un arco de interrogaciones en cuanto al abordaje y estrategia de este tipo de pacientes, considerando sobretodo, que el VIH no es una conflictiva intrapsíquica.
La pregunta -en 1998 y hoy 2006 con diferentes matices pero lacerante actualidad-de cómo sostener una práctica posible, o si es posible una práctica, en la cual, el porvenir es, efectivamente -además del VIH, la exclusión social de las familias de origen, la desnutrición excluyente- una ilusión: se tratará de un malestar de la Cultura ?
Es posible y muy frecuente escuchar como el diagnóstico de SIDA, opera paradójicamente como organizador de un horizonte de sentido de una vida que, ya, no será la misma.
En nuestro trabajo el SIDA e un valor agregado a un proceso terapéutico, originariamente planteado en términos de rehabilitación de patología adictiva.
El temor a la muerte por sobredosis, se transforma con el HIV, en temor a sobredosis de muerte.
Ya no se porta tan solo una enfermedad, sino la muerte misma, y como uno de nuestros pacientes decía: DE la Muerte No se Habla.
El nirvana al que se cree retornar bajo la mascarada de un flash, es la trampa mortal y silenciosa, a la cual debemos proponerle alguna mitología.
Del culto pagano a San La Muerte, pasando a la kriptonita de Superman, el virus del SIDA, es incorporado como emblema y amenaza al medio. De la ética del deseo al bien común, el terreno se nos presenta resbaladizo.
Ultimamente (1998-2006...), se ha instalado la problemática acerca de la prevención, desde distintos ángulos se plantean y se levantan las banderas del derecho inalienable a la privacidad de los individuos, vulnerando cínica y oportunamente, los derechos inalienables a la privacidad de las personas.
La fórmula de la renegación nos remonta a un oscurantismo mortífero y caprichoso. La doctrina da el argumento aun sinsentido que avala lo tanático y nos deja inermes y más que nada, inertes, nos mata.
Hoy tenemos formas dignas para vivir con SIDA, la falta de políticas públicas o la poémica sobre lo que hay que hacer, sigue presente, por hipocresía, ignoracia, torpeza y miserabilidad, como un castigo divino, para recordarnos que De Eso No se Habla.
Vaya mi recuerdo cariñoso a quien me enseñó de qué se trataba vivir con SIDA: Ariel Cáceres

25.11.06

Acerca de algunas cuestiones

Resulta que quienes transitamos como profesionales el trabajo con toxicómanos, recibimos como herencia formativa algunos paradigmas, sentencias escritas en mármol, que parecen no estar disponibles, al menos con el beneficio de la duda, para pensar y hacer algo distinto, posible y eficaz. A lo largo de casi 20 años, he escuchado y visto como muchas certezas y postulados, son convertidos arbitraria y muchas veces peligrosamente, en protocolos de abordaje, modalidades terapéuticas replicadas hasta degradarse en meras franquicias de un supuesto saber hacer. Pocas veces, no obstante, he logrado que me expliquen, porqué algunas cosas se hacen como se hacen, y sobretodo, para qué. Hay ciertos íconos intocables del tratamiento de toxicómanos, las Comunidades Terapéuticas-ha corrido bastante desde Mr. Maxwell-, los Operadores Terapéuticos, los presupuestos confesionales que fundamentan los modelos de asistencia, la reinserción social, la prevención, solo por mencionar algunos. Son las Comunidades Terapéuticas las únicas, e incluso inevitables, instancias asistenciales válidas? Es el modelo histórico vigente en las Comunidades Terapéuticas, aún eficaz ? Cómo se hace la reinserción social de alguien que pasó al menos un año en una granja y vive en en un ámbito urbano? Hay muchas más preguntas, espero las de ustedes y el intercambio

24.11.06

TOXICLINIC

Bitácora Clínica
Mitos, Creencias, Cliches, Prejuicios de los Tratamientos de Toxicómanos, las Instituciones, los Profesionales y las Familias